Mariposas en el estómago

por | Jul 21, 2020 | lectura y escritura | 0 Comentarios

Una piedra, una nube, un molino, un árbol. Paseo y me hablan con voces suaves y transparentes o me gritan casi haciendome caer. Cada uno a su manera me habla, les escucho sin voz, dejando que fluya hacia dentro de mi. Al poco tiempo, como semilla en tierra fértil, florecen dejandose ver en los textos. Una piedra se convierte en el lavadero de una viuda que echa de menos a su marido, una nube son los sueños de una adolescente enamorada, un molino es el trabajo de un burrito que espera el anochecer para unirse a sus amigas ovejas establo y un árbol despierta una tarde de placer sexual bajo su sombra.

Escuchar es sencillo en un principio. solo debes dejar que el viento te atraviese vaciando tu mente de pensamientos, dejar que el corazón palpite a su propio ritmo y la piel sienta el sol. Los bellos son los que organizan la temperatura de tu propio cuerpo para alcanzar la temperatura óptima para maduración de los frutos.

Los ingredientes están en la cocina a punto de ser cocinados, pero antes deben lavarse, cortarse, pelarse, los personajes van apareciendo con sus características generales, con sus definiciones, luego empiezan a enlazarse unos con otros , como llamándose desde las penumbras del inconsciente. Algunos desean vivir juntos, otros es alejan, unos se enamoran, otros odian, da igual un sentimiento o otro porque al fin y al cabo, viven plenamente, con fuerza.

La época donde se asientan los personajes definen algo, pero no hay mucho tiempo para ellos , la vida es corta y deben ir rápido si quieren disfrutar de todos los placeres de la vida y superar los sufrimientos cuanto antes. La muerte esta demasiado cerca, incluso algunos no llegan ni a nacer, otros mueren bastantes veces durante su vida y otros vivirán para siempre.

Cuando llega el momento de cocinar la receta seccionada, de escribir, el personaje es ya muy concreto, o la situación histórica. Ya está limitado que va a ocurrir pero sin definir los acontecimientos exactos, de forma milimétrica.

Algunas veces, el sentir, el agua, esta demasiado caliente y debe reposarse. La creación debe ser desde la plenitud, la calidez, la comodidad. Los personajes deben fluir com el agua en una fuente, no como olas contra el acantilado.

Una especie de vacío se apodera de mi mente, mi respiración se relaja, y mis manos empiezan a volcar lo que el corazón le dicta sin filtrar. Los acontecimientos viven en mi ser, yo soy los personajes, es una invasión a mi ser de un alma etérea que me usa para escribir su biografía. Nos fusionamos para que pueda escribir sus sentimientos, sus experiencias sen un texto actual, con vidas pasadas.

Cuando la linea de texto esta trazada, vuelvo a empezar buscando mas información acerca sus vidas, sus circunstancias. Los sucesos suelen ser similares a los actuales incluso me atrevería a decir que son los mismos. Por eso mirando alrededor me alimento para dar mas fuerza a estos seres inanimados que nos rodean todos los días a todas horas.

El escritor vive la historia de cada personaje. Son actores representando papeles repetidos, cíclicos, infinitos pues la historia se repite una y otra vez. Al escribir, puedes escoger el rol que mas te guste o el que mas temas, solo es cuestión del valor que tengas de enfrentarte a tus miedos o deseos. En la novela todo cabe. ¿Quien quieres ser?